domingo, 13 de septiembre de 2026

Tu pelo

“Entre el latir
de mi pelo
se enreda
el tacto
de tus dedos...”
 
Mis dedos
enredados
al tacto
de tu pelo,
laten,
laten,
laten…
enredados
se hacen tu pelo
haciéndome tu tacto.
 
“Convergidos los tactos
en una misma piel,
y enredando
mi pelo voluptuoso
el latido,
son engendrados
mares de tinta
-gime la miel,
lava al caer-,
reescribiendo cual pincel
el anhelo a su tintero.”
 
Tu pelo,
hilos untados
de tinta
enredando latidos...
origen,
lava,
miel,
viento nace
como pincel
por hebras...
ah, vives
con el tacto
de la pluma
por tu piel.
 
#Poesía

Textos por @litteraest y @alexmorenog

Cuida bien tus estrellas, ángel

  A ti, Angela. 

Cuida tu sonrisa
que sostiene tormentas
con abecedarios de misterio,
cuida tu manto
que calienta
fríos de insomnios
sin tregua.
 
Cuida bien tus estrellas,
ángel,
universos
que dejan estelas,
vida,
campos de trigo,
horas sin afán.
 
Cuida tu locura
que abriga mano cómplice,
alivio de la asfixia
en tarde de julio,
tiempo sin desgarros,
chispa al fondo
de la mirada de atardecer.
 
Cuida tus mariposas
que aletean poros
de néctar,
labios de alquimia,
cabello en viento
galopando décadas
de sueños.
 
Cuida
tus esquinas,
confines,
sombras, velas,
delirios,
besos,
cuida
tu cielo,
ángel del silencio.

#Poesía #ÁngelDelSilencio

jueves, 14 de mayo de 2026

Difuminados

“Tu barba en mi piel...
Se posa y la sientes.
Recorre, acaricia.
Sube, baja, vadea, esquiva.
Hiende, fondea,
se pierde...
y me difumina”.
 
Mi barba
que posa estrepitosa
entre caricias
recorriendo tus aristas…
perdida, difuminada
buscando la piel que llama,
clama, reclama,
subiendo, bajando,
respirando cada poro
que siente,
sintiéndote.
 
“Y es al suspiro,
cuando entretejidos
los sentidos,
no existe piel,
no existe bello,
sí existe el latido
de dos cuerpos
bailando al ritmo
que marca la transpiración
del deseo”.
 
Allá,
entre ese suspiro,
sin piel, sin latido,
sin sentidos…
traspirando, quitando
sobras de tiempo,
al ritmo
de tu cintura
entretejida
con mi barba,
de tus muslos
bailando y
mis manos
que surcan
la carne de tus secretos.

“Y tu lengua en mis sentidos,
látigo de saliva
entre bocas sin medir palabras,
labios probando la noche
sin tregua,
volteándonos sin lo que sobra,
sombras sin escrúpulos
a la madrugada hambrienta”.
 
Y mi boca
en silencios de gritos
acude a tu sombra,
madrugada sostiene
ecos de mi saliva
entre tus sentidos
hasta ser alba sin prisa;
mil delirios,
diluidos, nuestros deseos…
difuminados.

#Poesía

Textos por @litteraest y @alexmorenog 


jueves, 23 de abril de 2026

Belleza subversiva

Altura de nube gris,
hojas secas,
sonido de ave,
rayo dorado
que deja sin visión.
Fin e inicio,
melodía del caos,
abismo,
vueltas sin sentido
en las manos de temblor.
En la sangre,
corre un caballo alado,
negro,
corcel que devora piel,
arranca gotas de los poros…
Silencio,
gritos de alma azul y púrpura,
vestigios de una civilización
en las caderas de ola,
volcán de magma
en medio de sus piernas de cataclismo.
Dragón,
fuego, furia de luna,
corazón de vuelo
sin hojas de otoño,
labios de miel,
pies de amanecer,
desgarro de selva,
niebla, frío,
hielo,
calor de meteorito,
convulsiones,
sexo sin retorno.
Césped de agua,
raíces a sus senos
de elixir,
belleza subversiva,
dimensión de locura.

#Poesía



Hogar sin leña

Pasos cansados llevaban a cúspides frías, y allá, sobre nubes grises, todos los suspiros danzaban tras la estela del nombre impronunciable. Pedazos de un corazón rodaban por laderas de olvido, al borde de la estepa, ramas gélidas marcaron caminos sin destino, y al fondo de la sinrazón, deambulé entre mis manos sin hogar…

Estepa triste
inviernos lentos deja
hogar sin leña.

#Haibun


Soy Gabriel

Soy Gabriel,
noche, tiniebla,
humo violeta en penumbras de asfixia.

Soy actor, médium,
vidente, loco,
final y eternidad;
siento el dolor de la bestia,
cicatrices en el alma,

en las costillas,
el sufrir habita en mí,
maldición de quinientos años...
 
En el sexo de los mortales extraigo vida,
paredes de sangre,
gritos de auxilio en el fin del deseo
mientras los demonios sacan el corazón
y el orgasmo renueva mi carne
que se pierde en lodo.
 
Soy Gabriel,
el amor me es ajeno porque me hace débil,
vulnerable, cobarde,
aún así,
lo busco sin poderlo tener…
 
y muero al morder cada cuello blanco de eternidad.
 
Fallezco en cada despertar,
en mis ojos rojos deambulan
sombras de turcos,
otomanos, romanos, persas,
vikingos,
ecos de aborígenes de otros planetas…
 
pero en este cuerpo humanoide
fui el más débil.
 
Soy Gabriel
pero quise llamarme
padre de llantos inofensivos,
inocencia sin destruir;
mi maldición es sentir
el dolor de los mortales,
siempre.
 
Soy Gabriel,
soy fin.

#Poesía 


viernes, 6 de marzo de 2026

Vuelvo y sueño

                                                                                          A ti, mujer Mediterráneo y sueños,
                                                                                          a ti, mujer elegancia, belleza, sensualidad,
                                                                                          fuego, erotismo, pasión, sensibilidad,
                                                                                          a tu libertad de ser como eres, libre.
 
 
 
 
Mi mano
-espada-
rozando el filo de tus labios,
mis dedos enterrados entre tus costillas,
rasgando vacíos,
llenando piel entre poros que me llaman.
 
-Sueño-
bajan mis venas de tu cuello a tus muslos,
como ola,
como reloj de arena,
como temblor subterráneo;
subo por tus pies,
beso tus pasos, sombras...
 
abre tus mundos para mí,
llámame con tu rosado centro
y deja mi mirada perderse
por el ducto de tu pasión.
 
Allá,
dejo mi lengua por tus esquinas,
dejo mi carne entre tu abismo,
allá,
penetro a las mujeres en ti
que aún no han sido penetradas,
allá,
reclamo tu orgasmo
en tu libertad de sentirme
hasta que vengas y acudas a mi madrugada
y día lento y de euforia.
 
Ven,
quítame la realidad con tu sonrisa,
ven, llévame a tu mano
con venas al ensueño,
ven, abrígame entre ti,
de nuevo allá,
en el secreto de tus pasiones ocultas
que nadie siente, déjame, por hoy,
habitarte y ser hombre al borde de tu espalda,
entre tu 12 pm y y tus 11 pm, sin fecha,
llévame al rincón de tu blusa,
al filo de tus labios,
a la arista de tu encaje,
ven, se mi hogar y cúbreme
con cada precipicio de tu piel
 
y se hogar que me resguarde de mí mismo.
 
-Vuelvo y sueño-
entierro mi desdén entre tus muslos,
ven, muerde mi despertar con tu pecho y víveme,
con la consecuencia de sentir(nos).
 
#Poesía 

domingo, 22 de febrero de 2026

Cúbreme

Cúbreme
con cada eco
de tus ausencias,
acá,
al lado
de mis esquinas con tu nombre,
justo entre
destiempo, agonías,
soledades y madrugadas
sin cálidas caricias.
 
Cúbreme,
cielo,
con tu voz susurrante
de galaxias
aún por avistar,
silencios aún
por descubrir,
besos
aún por
arrancar.
 
Cúbreme,
mujer intriga,
de ensueños
ocultos
tras insomnios
con el color
de cada atardecer
en tu pelo,
entre hojas
dibujando tus secretos,
entre despertares
anhelando tus encajes…
 
cúbreme,
mujer naturaleza,
con cada caudal, afluente, gota,
mar, cielo, viento, tormenta,
lava de tus rincones
de selva.
 
Cúbreme
de ti
y de todas tus mujeres.

#Poesía 

viernes, 6 de febrero de 2026

Un suspiro con tu nombre

Intriga
desata incógnitas,
fondo del delirio,
hueco de la locura…
 
un nombre cruza
calles de medianoche.
 
Allá, una mirada
escondida,
silencios oportunos
dibujan hebras
llamando al huracán,
labios ocultos,
lenguaje
de poesía, carne,
rasguños;
ecos silentes
dejan gotas en mi café…
 
aguardo tu tristeza
mientras minutos
hacen del ahora
un suspiro con tu nombre.
hojas sin tinta aún,

#Poesía 



domingo, 1 de febrero de 2026

Enséñame

Enséñame, noche,
el camino preciso
el que me lleve a
los laberintos de la imperfección.
Enséñame, noche,
a olvidar el desacierto,
el lugar, desencuentro
sin tiempo
de seguir.
Enséñame, noche,
las esquinas leales
del sentir,
abismos al fondo
del alma.
Enséñame, madrugada,
la trasparencia de su piel,
su encaje,
secretos, sueños,
sus ojos.
Enséñame, despertar,
su desnudez
y muéstrame su destino.
del no incierto,

#Poesía 

domingo, 25 de enero de 2026

¿Y ahora qué?

Y ahora qué
si cañones suenan
como último segundo del terror,
llantos que carcomen tierra
pintada de sangre,
ecos de furia
entre polvo de edificios
que caen como naipes sin ganador.
 
Y ahora qué
si ventanas lloran
con lluvias de todas las guerras,
ríos circundan
tristezas de nunca acabar,
y al fondo,
lodo es camino sin ilusiones.
 
Y ahora qué
si tu voz se calla
y mudos susurros
no llegan a puerta
del quizás oportuno…
entre tus dedos,
tiempo desvanece la carne.
 
Y ahora qué
si al amor
lo bombardearon hasta
sepultarlo al lado
de todos los inocentes sin tumbas,
justo al frente
de la lágrima eterna.
 
Y ahora qué
si entre el ruido
te alejas y tu mano
se hace inalcanzable,
ah, cuantos delirios
tras tu sombra.
 
Y ahora qué
si la guitarra triste
se hace atardecer
y agotada va a la noche real
del silencio.
 
Y ahora qué
si no soy hierba,
ni hoy,
ni batalla ganada,
ni el orgasmo
de la hoja,
ni el último
café en tus ojos…
 
¿Y ahora qué?

#Poesía 

domingo, 18 de enero de 2026

Tu fantasma

 
Tu fantasma se niega a marchar,
irrumpe mis cuatro camisas,
se clava en las arrugas de mi alma,
en el absurdo de mi medianoche oscura.
 
Me embriago de olvido,
puertas no se abren al enigma,
luces rojas enceguecen
mis manos cansadas.
 
Sangre en mis dedos,
lucha del hoy,
sueños húmedos
con delirios de kilómetros,
y acá,
la tinta
en cada esquina
de mi puño apretado.
 
Sucederás, sé sucederás…
te espero caminando
en el tren sin sombras.

#Poesía 


lunes, 12 de enero de 2026

Una Sola Sombra

Es en la oscuridad

donde me encuentro,
donde me pierdo,
donde navego leales caminos,
destinos oportunos sin máscaras, ayer o espejismos.
 
Es en la oscuridad
donde amo tus sombras,
donde le hago el amor
a tus penumbras...
 
y allá,
por fin,
nos devoramos las cicatrices
haciendo de nuestro dolor, hogar,
de nuestros miedos, destino,
de nuestros infortunios, acierto…
 
y acá,
por fin,
oscuridad es luz,
tu piel destello, faro y locura,
tu tristeza pasos leales del ahora.
 
 
Es en la oscuridad
donde mi sangre
recorre tu vientre
y tus venas
se clavan en mi blanco delirio
con tus demonios.
 
 
Es en tu oscuridad
y la mía
en donde somos
una sola sombra.
 
#Poesía  

sábado, 10 de enero de 2026

Business night

Miraba a la gente correr aquella mañana extraña. Buscaba en esos rostros, alguno conocido, o al menos la sensación de que conocía uno, solo a uno, pero cada vez era más difícil. Cada ceño fruncido me alejaba de esa realidad, me llevaba a caminar por puentes de contaminación, a alejarme del ruido ensordecedor de autos, motos, pitos, de toda clase de perturbación.

Llevaba toda la mañana buscando ese lugar donde refugiarme de aquella jungla de cemento, pero cada paso, era un abismo de locura. Y las horas, apuñalaban los pulmones, y la respiración se cansaba de caminar sin sentido. Pero tenía cierta corazonada, muy en el fondo, de que encontraría un atisbo de calma en aquel caos.

Pude contar los pasos caminados, sin duda eran bastantes, al fin al cabo, ya no tenía más que perder, llevaba varios días intentado encontrar un sitio diferente, pero ¿para qué contar lo qué no queremos recordar?

Solo quería huir, escapar, borrar mi pasado, las malas decisiones, los pasos en falso, quitar las cicatrices. Con la canción oportuna, deambulé en la noche. Y en aquella madrugada de frío, en una calle desolada, húmeda, una sombra de neblina, de repente, cruzó por mi vista, era como si me llamara. Así que me levanté y caminé guiado por ese ente extraño, confuso. No sabía si era real, o era una alucinación de mi mente por la falta de comida, por la sed, por el frío o por la perturbación.

Al final de la oscuridad, justo antes del alba, del crepúsculo, la niebla despareció y salió, de aquella alucinación, la figura de una mujer esbelta y caminó hacia mí. Me tomó de la mano, que temblorosa, ya casi caía al piso. Al sentirla, fue como sentir automáticamente en el cuerpo la sensación de caminar por encima del suelo, era inexplicable.

Me tomó por la cintura, y justo antes de besarme me dijo: acaba con esa desidia de tu vida, el momento es solo hoy, lo que vale es el hoy, lo único que tienes es el hoy, no hay túnel sin salida, noche sin mañana, camino sin piedras pero sin enseñanzas, solo tú decides que quieres del hoy, de la mañana, de la noche, solo tú decides si dejas para un después o un jamás lo que quizás nunca pase, o si le dejas a una añoranza tu hoy. Me besó y me perdí de mí mismo.

 

Al despertar, horas después, aquella habitación de motel olía a whisky, a sexo, a tabaco, y encima de mi pantalón, que estaba en el piso, una nota: la vida de noche tiene sus consecuencias, no se sale intacto de la locura, de las calles, de jugarse la vida como ruleta rusa. Me gustó conocerte, llámame, podemos volver a hacer negocios de noche: Bibiana.

 #Relatos #Microcuentos 

viernes, 9 de enero de 2026

Fantasmas solitarios al borde del silencio.

 
El gran fantasma persigue nuestras sombras sin tic tacs, dobla la esquina más rápido que nuestros pensamientos, ese fantasma llamado tiempo, ese atormentador de almas y corazones.
Pero: ¿Qué es el tiempo?
Del primer paso al último suspiro sólo unos años, un abrir y cerrar de ojos, atrás caminos, besos, abrazos, orgasmos, lágrimas, efímeras felicidades, dolores oportunos, manos que tiemblan, se abren, se cierran, y cada caminar conduce a la silla mortuoria del tiempo.
Ese paso por el tiempo, ese fantasma que somos, ese suspiro efímero…
 
 
Fantasma
mi carne postrada
en péndulos de relojes derretidos,
horas reflejadas,
espejos púrpura al centro,
cráneos sin nombre,
ese adiós innombrable,
ese sueño sin amores,
olvidos sobre tumbas caminando
en concreto,
vuelven besando
huesos que no son cenizas.
Tiempo sin estaciones,
sin melodía, ecos difusos,
balas sangre
al borde, abismo carne
y venas,
hambre entre estómagos
aferrados a delirios.
Cada
palpitar escurre
sus minutos en dedos alargados
que tocan infiernos y pseudocielos,
cada falange
acaricia fantasmas de mil años,
me veo desaparecer entre tinieblas.
Siempre fantasma.
 
 
 
 
 
 
Solos
¿A dónde se fue el amor?
 
Ese otro fantasma,
fuimos lágrimas,
máscaras de frio,
solos entre espinas que sucumben
al oscuro,
canción olvidada,
dormir no es lugar…
 
¿A dónde vamos?
 
Fin circunspecto,
rocas aladas,
gris arterias,
asteroides sepulcrales
implosionando,
niñez lejana,
cada balón
estrellado en columpios de barro,
cada beso quebrado
en labios sin saliva.
Estrellas de miedo,
cada final uno sólo,
el tuyo, el mío,
todos en blanco,
túnel silente.
 
Última voz
pronuncia silencios,
silencio, silencio, silencio…


Fruto delicioso

 



Textos y voces: Esther @litteraest y Alex Moreno @alexmorenog

jueves, 8 de enero de 2026

El Cuervo Negro

//3:17:00 am//

Clavó su pico con el ritmo del segundero, llegando a la carne, al hueso. Se metió al estómago y empezó a devorar hasta llegar a los ojos. Su compañía quitó la soledad pero arrancó al yo. Negro, como agujero oscuro. Abismo, como locura sin ya. Garras de ira. Sentía en cada picotazo el desgarrar del tiempo de cada cobardía, de cada paso en falso. Me llevaba a todas las épocas mientras me arrancaba un pedazo de piel, con cada tripa que jalaba sentía la daga del ya que no me perdonaba ni un solo respiro de no haber caminado. Extendía sus alas negras como victoria, salpicaba de sangre mis ojos, las paredes, el techo, todo. Me miraba fijo, en sus ojos, abismos de locura que me atrapaban y me trasportaban a un pozo sin luz, con los fantasmas del ayer, con los demonios de seis horas antes, y allá, en el fondo de esos ojos, una mano oscura me tomó y me llevó a una pila de cadáveres, todos con la forma de mi rostro, todas con las huellas de mi asfixia de vida. El dedo índice de esa mano, señaló el único cadáver que no tenía mi cara, al verlo de cerca, un grito de terror. En silencio, quebró lo poco que me quedaba de alma. Esa figura era la misma del cuervo que me estaba devorando, que al mirarme, escupió sangre, que como ácido, me empezó a desfigurar. Corrí, rápido, como si el apocalipsis estuviera a punto de clavarme una estaca en la espalda, pero en un charco me llevó a otro abismo. Llegué al primer dolor, a la primera lágrima, a la primera decepción, a la primera mentira, a la primera cobardía por no ser yo. Vi mi corazón en las manos, palpitando cada vez más lento, y de repente en el, la sangre se transformó en la presencia negra del cuervo. De aquel corazón salió un chorro de rojo fluido y en el piso se dibujó en carmesí la palabra cobarde. Al pisar ese pozo, caí a otro abismo aún mayor, y así, cada vez caí y caí a otro y otro abismo, todo sin fin. Pero el cuervo negro cerró los ojos y los volvió a abrir, en ese momento me trajo de nuevo al hoy, y mientras tenía mi intestino en su pico, me miró de nuevo. Escuché desde su adentro oscuro, una voz que me dijo: cobarde, cobarde, cobarde…

El último picotazo del cuervo negro fue en la mitad de la frente, después de devorar mis ojos, ahí, en donde la vida se siente realmente, y al sentir que rasgó el cráneo, exhalando, me dije a mi mismo: muere, cobarde.

//3:17:00 pm//  

Alex Moreno

D.R.A 

domingo, 4 de enero de 2026

Mujeres que huelen a verdad

 
Hay mujeres
que huelen a hoy,
y a vida,
arrecife,
péndulos,
imperios,
tormentas, universo y cielos.
Hay mujeres
que huelen a misterio,
junglas, miel,
lava, fuego y olas,
huelen
a girasoles, púrpura,
espinas, tierra, principio, precipicio,
huelen a arte,
música, óleos,
tiempo, presente,
batallas, destino.
Hay mujeres
que huelen a libertad, refugio,
río, páramo, selva, playa,
tsunami, suspiro,
acordes y melodía,
huelen a mil
siglos de naturaleza por sus ojos,
a décadas de atardeceres por sus mejillas,
a lustros de creación por sus manos,
a todos los vientos por su pelo.
Hay mujeres
que huelen a verdad
y a poesía.

#Poesía 




viernes, 1 de agosto de 2025

Otra realidad

 

Dentro caben
mil maldiciones,
latido crepuscular,
caída rampante
al eco púrpura,
esa lluvia,
esa salvación,
pies al camino mojado,
cada paso
transfigura mis rostros.
Ese ojalá cae,
cloacas sin cuerdas,
lodo sin manos,
ruinas leales muestran verdades,
afuera no sienten esta lluvia.
Caer, caer, caer,
salir a otra realidad,
creo utopías,
destello sentir,
exploto universos
en cada mirada,
pupilas dilatas
llevan a mi lobo hambriento
al delirio visceral,
en mi estómago
guerras, destino.
Soy este mundo,
mi Valhalla,
venas y puños
estallan,
sexo erecto al filo,
devoro estepas oportunas,
bebo y como esencias,
esquirlas del big bang
en mis arrugas,
barba blanquecina
con mis cicatrices,
beso volcán,
lengua vicio,
esperma sin máscaras.
Otra realidad
no es mía,
vivo en mis gritos,
con mis demonios
y ángeles.



#Poesía 

martes, 18 de marzo de 2025

3:17 Again

 

Tres palpitaciones en mi tarde,
marzo arrasa mi memoria,
veo en esa canción los que fui,
silencios acuden a mis manos.
 
Una caricia
deja soledad en mi habitación;
he visto abismo
en mis pupilas,
cada rostro desfigurado
de mis demonios me sacuden
hasta romper mis venas.
 
Siete hambres
bajan de mi sien a mi estómago,
cada erección busca tu cintura,
allá tus muslos resguardan mis temblores.
No para,
sigue sonando,
ecos de mil batallas,
viento, sombra larga
con tus senos fragmentados
en mi garganta.
Ser contra muros,
este muro,
locura, mi locura,
escucho tu daga clavada en mi costilla,
escalera curva
entre universos negros.
 
Trescientos diecisiete años
hay en mi mirada
que se mete entre tus cicatrices
y falda.
Agonía y miel,
ira y bondad,
dualidad al acecho
de tus soledades
y las mías.
Camino sobre mis fantasmas,
leal a mí.
 
Y allá,
tu sexo olerá a mí,
otra vez
a las 3:17. 

#Poesía