jueves, 23 de abril de 2026

Belleza subversiva

Altura de nube gris,
hojas secas,
sonido de ave,
rayo dorado
que deja sin visión.
Fin e inicio,
melodía del caos,
abismo,
vueltas sin sentido
en las manos de temblor.
En la sangre,
corre un caballo alado,
negro,
corcel que devora piel,
arranca gotas de los poros…
Silencio,
gritos de alma azul y púrpura,
vestigios de una civilización
en las caderas de ola,
volcán de magma
en medio de sus piernas de cataclismo.
Dragón,
fuego, furia de luna,
corazón de vuelo
sin hojas de otoño,
labios de miel,
pies de amanecer,
desgarro de selva,
niebla, frío,
hielo,
calor de meteorito,
convulsiones,
sexo sin retorno.
Césped de agua,
raíces a sus senos
de elixir,
belleza subversiva,
dimensión de locura.

#Poesía



Hogar sin leña

Pasos cansados llevaban a cúspides frías, y allá, sobre nubes grises, todos los suspiros danzaban tras la estela del nombre impronunciable. Pedazos de un corazón rodaban por laderas de olvido, al borde de la estepa, ramas gélidas marcaron caminos sin destino, y al fondo de la sinrazón, deambulé entre mis manos sin hogar…

Estepa triste
inviernos lentos deja
hogar sin leña.

#Haibun


Soy Gabriel

Soy Gabriel,
noche, tiniebla,
humo violeta en penumbras de asfixia.

Soy actor, médium,
vidente, loco,
final y eternidad;
siento el dolor de la bestia,
cicatrices en el alma,

en las costillas,
el sufrir habita en mí,
maldición de quinientos años...
 
En el sexo de los mortales extraigo vida,
paredes de sangre,
gritos de auxilio en el fin del deseo
mientras los demonios sacan el corazón
y el orgasmo renueva mi carne
que se pierde en lodo.
 
Soy Gabriel,
el amor me es ajeno porque me hace débil,
vulnerable, cobarde,
aún así,
lo busco sin poderlo tener…
 
y muero al morder cada cuello blanco de eternidad.
 
Fallezco en cada despertar,
en mis ojos rojos deambulan
sombras de turcos,
otomanos, romanos, persas,
vikingos,
ecos de aborígenes de otros planetas…
 
pero en este cuerpo humanoide
fui el más débil.
 
Soy Gabriel
pero quise llamarme
padre de llantos inofensivos,
inocencia sin destruir;
mi maldición es sentir
el dolor de los mortales,
siempre.
 
Soy Gabriel,
soy fin.

#Poesía