lunes, 12 de enero de 2026

Una Sola Sombra

Es en la oscuridad

donde me encuentro,
donde me pierdo,
donde navego leales caminos,
destinos oportunos sin máscaras, ayer o espejismos.
 
Es en la oscuridad
donde amo tus sombras,
donde le hago el amor
a tus penumbras...
 
y allá,
por fin,
nos devoramos las cicatrices
haciendo de nuestro dolor, hogar,
de nuestros miedos, destino,
de nuestros infortunios, acierto…
 
y acá,
por fin,
oscuridad es luz,
tu piel destello, faro y locura,
tu tristeza pasos leales del ahora.
 
 
Es en la oscuridad
donde mi sangre
recorre tu vientre
y tus venas
se clavan en mi blanco delirio
con tus demonios.
 
 
Es en tu oscuridad
y la mía
en donde somos
una sola sombra.
 
#Poesía  

sábado, 10 de enero de 2026

Business night

Miraba a la gente correr aquella mañana extraña. Buscaba en esos rostros, alguno conocido, o al menos la sensación de que conocía uno, solo a uno, pero cada vez era más difícil. Cada ceño fruncido me alejaba de esa realidad, me llevaba a caminar por puentes de contaminación, a alejarme del ruido ensordecedor de autos, motos, pitos, de toda clase de perturbación.

Llevaba toda la mañana buscando ese lugar donde refugiarme de aquella jungla de cemento, pero cada paso, era un abismo de locura. Y las horas, apuñalaban los pulmones, y la respiración se cansaba de caminar sin sentido. Pero tenía cierta corazonada, muy en el fondo, de que encontraría un atisbo de calma en aquel caos.

Pude contar los pasos caminados, sin duda eran bastantes, al fin al cabo, ya no tenía más que perder, llevaba varios días intentado encontrar un sitio diferente, pero ¿para qué contar lo qué no queremos recordar?

Solo quería huir, escapar, borrar mi pasado, las malas decisiones, los pasos en falso, quitar las cicatrices. Con la canción oportuna, deambulé en la noche. Y en aquella madrugada de frío, en una calle desolada, húmeda, una sombra de neblina, de repente, cruzó por mi vista, era como si me llamara. Así que me levanté y caminé guiado por ese ente extraño, confuso. No sabía si era real, o era una alucinación de mi mente por la falta de comida, por la sed, por el frío o por la perturbación.

Al final de la oscuridad, justo antes del alba, del crepúsculo, la niebla despareció y salió, de aquella alucinación, la figura de una mujer esbelta y caminó hacia mí. Me tomó de la mano, que temblorosa, ya casi caía al piso. Al sentirla, fue como sentir automáticamente en el cuerpo la sensación de caminar por encima del suelo, era inexplicable.

Me tomó por la cintura, y justo antes de besarme me dijo: acaba con esa desidia de tu vida, el momento es solo hoy, lo que vale es el hoy, lo único que tienes es el hoy, no hay túnel sin salida, noche sin mañana, camino sin piedras pero sin enseñanzas, solo tú decides que quieres del hoy, de la mañana, de la noche, solo tú decides si dejas para un después o un jamás lo que quizás nunca pase, o si le dejas a una añoranza tu hoy. Me besó y me perdí de mí mismo.

 

Al despertar, horas después, aquella habitación de motel olía a whisky, a sexo, a tabaco, y encima de mi pantalón, que estaba en el piso, una nota: la vida de noche tiene sus consecuencias, no se sale intacto de la locura, de las calles, de jugarse la vida como ruleta rusa. Me gustó conocerte, llámame, podemos volver a hacer negocios de noche: Bibiana.

 #Relatos #Microcuentos 

viernes, 9 de enero de 2026

Fantasmas solitarios al borde del silencio.

 
El gran fantasma persigue nuestras sombras sin tic tacs, dobla la esquina más rápido que nuestros pensamientos, ese fantasma llamado tiempo, ese atormentador de almas y corazones.
Pero: ¿Qué es el tiempo?
Del primer paso al último suspiro sólo unos años, un abrir y cerrar de ojos, atrás caminos, besos, abrazos, orgasmos, lágrimas, efímeras felicidades, dolores oportunos, manos que tiemblan, se abren, se cierran, y cada caminar conduce a la silla mortuoria del tiempo.
Ese paso por el tiempo, ese fantasma que somos, ese suspiro efímero…
 
 
Fantasma
mi carne postrada
en péndulos de relojes derretidos,
horas reflejadas,
espejos púrpura al centro,
cráneos sin nombre,
ese adiós innombrable,
ese sueño sin amores,
olvidos sobre tumbas caminando
en concreto,
vuelven besando
huesos que no son cenizas.
Tiempo sin estaciones,
sin melodía, ecos difusos,
balas sangre
al borde, abismo carne
y venas,
hambre entre estómagos
aferrados a delirios.
Cada
palpitar escurre
sus minutos en dedos alargados
que tocan infiernos y pseudocielos,
cada falange
acaricia fantasmas de mil años,
me veo desaparecer entre tinieblas.
Siempre fantasma.
 
 
 
 
 
 
Solos
¿A dónde se fue el amor?
 
Ese otro fantasma,
fuimos lágrimas,
máscaras de frio,
solos entre espinas que sucumben
al oscuro,
canción olvidada,
dormir no es lugar…
 
¿A dónde vamos?
 
Fin circunspecto,
rocas aladas,
gris arterias,
asteroides sepulcrales
implosionando,
niñez lejana,
cada balón
estrellado en columpios de barro,
cada beso quebrado
en labios sin saliva.
Estrellas de miedo,
cada final uno sólo,
el tuyo, el mío,
todos en blanco,
túnel silente.
 
Última voz
pronuncia silencios,
silencio, silencio, silencio…


Fruto delicioso

 



Textos y voces: Esther @litteraest y Alex Moreno @alexmorenog

jueves, 8 de enero de 2026

El Cuervo Negro

//3:17:00 am//

Clavó su pico con el ritmo del segundero, llegando a la carne, al hueso. Se metió al estómago y empezó a devorar hasta llegar a los ojos. Su compañía quitó la soledad pero arrancó al yo. Negro, como agujero oscuro. Abismo, como locura sin ya. Garras de ira. Sentía en cada picotazo el desgarrar del tiempo de cada cobardía, de cada paso en falso. Me llevaba a todas las épocas mientras me arrancaba un pedazo de piel, con cada tripa que jalaba sentía la daga del ya que no me perdonaba ni un solo respiro de no haber caminado. Extendía sus alas negras como victoria, salpicaba de sangre mis ojos, las paredes, el techo, todo. Me miraba fijo, en sus ojos, abismos de locura que me atrapaban y me trasportaban a un pozo sin luz, con los fantasmas del ayer, con los demonios de seis horas antes, y allá, en el fondo de esos ojos, una mano oscura me tomó y me llevó a una pila de cadáveres, todos con la forma de mi rostro, todas con las huellas de mi asfixia de vida. El dedo índice de esa mano, señaló el único cadáver que no tenía mi cara, al verlo de cerca, un grito de terror. En silencio, quebró lo poco que me quedaba de alma. Esa figura era la misma del cuervo que me estaba devorando, que al mirarme, escupió sangre, que como ácido, me empezó a desfigurar. Corrí, rápido, como si el apocalipsis estuviera a punto de clavarme una estaca en la espalda, pero en un charco me llevó a otro abismo. Llegué al primer dolor, a la primera lágrima, a la primera decepción, a la primera mentira, a la primera cobardía por no ser yo. Vi mi corazón en las manos, palpitando cada vez más lento, y de repente en el, la sangre se transformó en la presencia negra del cuervo. De aquel corazón salió un chorro de rojo fluido y en el piso se dibujó en carmesí la palabra cobarde. Al pisar ese pozo, caí a otro abismo aún mayor, y así, cada vez caí y caí a otro y otro abismo, todo sin fin. Pero el cuervo negro cerró los ojos y los volvió a abrir, en ese momento me trajo de nuevo al hoy, y mientras tenía mi intestino en su pico, me miró de nuevo. Escuché desde su adentro oscuro, una voz que me dijo: cobarde, cobarde, cobarde…

El último picotazo del cuervo negro fue en la mitad de la frente, después de devorar mis ojos, ahí, en donde la vida se siente realmente, y al sentir que rasgó el cráneo, exhalando, me dije a mi mismo: muere, cobarde.

//3:17:00 pm//  

Alex Moreno

D.R.A 

domingo, 4 de enero de 2026

Mujeres que huelen a verdad

 
Hay mujeres
que huelen a hoy,
y a vida,
arrecife,
péndulos,
imperios,
tormentas, universo y cielos.
Hay mujeres
que huelen a misterio,
junglas, miel,
lava, fuego y olas,
huelen
a girasoles, púrpura,
espinas, tierra, principio, precipicio,
huelen a arte,
música, óleos,
tiempo, presente,
batallas, destino.
Hay mujeres
que huelen a libertad, refugio,
río, páramo, selva, playa,
tsunami, suspiro,
acordes y melodía,
huelen a mil
siglos de naturaleza por sus ojos,
a décadas de atardeceres por sus mejillas,
a lustros de creación por sus manos,
a todos los vientos por su pelo.
Hay mujeres
que huelen a verdad
y a poesía.

#Poesía 




viernes, 1 de agosto de 2025

Otra realidad

 

Dentro caben
mil maldiciones,
latido crepuscular,
caída rampante
al eco púrpura,
esa lluvia,
esa salvación,
pies al camino mojado,
cada paso
transfigura mis rostros.
Ese ojalá cae,
cloacas sin cuerdas,
lodo sin manos,
ruinas leales muestran verdades,
afuera no sienten esta lluvia.
Caer, caer, caer,
salir a otra realidad,
creo utopías,
destello sentir,
exploto universos
en cada mirada,
pupilas dilatas
llevan a mi lobo hambriento
al delirio visceral,
en mi estómago
guerras, destino.
Soy este mundo,
mi Valhalla,
venas y puños
estallan,
sexo erecto al filo,
devoro estepas oportunas,
bebo y como esencias,
esquirlas del big bang
en mis arrugas,
barba blanquecina
con mis cicatrices,
beso volcán,
lengua vicio,
esperma sin máscaras.
Otra realidad
no es mía,
vivo en mis gritos,
con mis demonios
y ángeles.



#Poesía 

martes, 18 de marzo de 2025

3:17 Again

 

Tres palpitaciones en mi tarde,
marzo arrasa mi memoria,
veo en esa canción los que fui,
silencios acuden a mis manos.
 
Una caricia
deja soledad en mi habitación;
he visto abismo
en mis pupilas,
cada rostro desfigurado
de mis demonios me sacuden
hasta romper mis venas.
 
Siete hambres
bajan de mi sien a mi estómago,
cada erección busca tu cintura,
allá tus muslos resguardan mis temblores.
No para,
sigue sonando,
ecos de mil batallas,
viento, sombra larga
con tus senos fragmentados
en mi garganta.
Ser contra muros,
este muro,
locura, mi locura,
escucho tu daga clavada en mi costilla,
escalera curva
entre universos negros.
 
Trescientos diecisiete años
hay en mi mirada
que se mete entre tus cicatrices
y falda.
Agonía y miel,
ira y bondad,
dualidad al acecho
de tus soledades
y las mías.
Camino sobre mis fantasmas,
leal a mí.
 
Y allá,
tu sexo olerá a mí,
otra vez
a las 3:17. 

#Poesía 




 

sábado, 1 de julio de 2023

Noche entre tus suspiros

 
Noche
entre tus suspiros
que llevan vuelos y palpitar...
 
noche, tú,
con tus alas,
mariposa de nubes,
luciérnagas por tus ojos y pelo,
y destellas al unísono
de tus pasos.
 
Noche eres,
noche llevas por tus esquinas,
-todas refugio-
y osado te hago mía,
libre en tus vuelos,
libre, altiva,
libre elegante,
y tu piel libre
como agua de tus brazos
nadando libre,
dama,
te hago mía en este segundo
fecundo con tus diez besos
de eternidad,
libre tú, descansa en mi anhelo.
 
Noche
eres
y mi boca
besa tus venas,
corro por tus venas
a donde no han ido,
y beso tu alma,
noche mía, allá,
noche mía, dentro de ti.
 
Dama
noche,
dama luciérnagas,
dama tiempo,
dama sexo constelar,
dama real.
 
¿Cómo no besar tu mano
de país, cómo no besar tus labios de todas mis naciones?
 
 
Cruzo
fronteras
y a tu noche
voy, rozando cada pétalo
de tu flor con mi deseo ferviente... abre tu delirio
a mi hambre y dame tu centro como noche...
 
noche dama,
noche sexo,
noche mujer de mil mujeres,
noche de tu noche,
mi noche entre tu intimidad.
 
Todas tus luciérnagas
destellan en mi pecho
tu poesía,
tú, dama poesía.

#Poesía 

Lontananza

 
Lontananza
mis venas entre caudales hacia tus aguas.
Bruma silente con ecos a tus pies,
detrás de tus caderas,
impulsos de mis guerreros al filo de hambres,
-todos sucumben a tus praderas-.
Lejos veo sombras, -ojos cerrados-
llamas elevan mi noche entre tu mano.
Siento aguaceros,
 
aguaceros de miel, púrpura, sexo,
delirio y tres décadas de caricias entre tus trincheras sin ropa.
Respiro cometas y asteroides con tu lejanía,
esa que clava todos los silencios
socavando mis demonios y uno que otro ángel que desnuda tus sábanas,
oh, esa blancura con tu canela,
 
canela, locura,
mis dedos rozan sitios sin relojes ni tiempo entre tu boca y mi lengua
que bebe imperios de tus mujeres...
lontananza me bautiza de frenesí
mientras mi mente devora a la tuya
sin parajes a la nada.
 
Cerrados
tus ojos y los míos
dibujan el mismo mar.

#Poesía